Adicto a la civilización (Segunda parte) y algunos bocadillos

¡Ejum! (Onomatopeya de origen desconocido), acabo de regresar de unas breves vacaciones, estoy borracho de sol, borracho de cerveza, borracho de sexo y borracho de gusto, mi piel tiene un agradable color bronceado, y mis nalgas tienen un ridículo color blanco, nadé mucho (soy un excelente nadador) y cada vez encuentro más fea la ciudad de México, pero bueno ya haré planes para vivir en otro lado, pero por lo pronto dejaré volar mi imaginación y a ver que se me ocurre.
En fin retomemos el tema de la adicción a la civilización:
7) ¿Alguna vez han tratado de dormir, en la intemperie? No me refiero a dormir en un Sleeping Bag ¡No! Me refiero a dormir, así, sin nada ¿Se dan cuenta de lo maravilloso que es dormir en un colchoncito, con unas cobijitas acá bien rico?
Yo en algunas ocasiones me he quedado dormido en la playa y no ha sido tan malo, salvo en una ocasión que amanecí siendo una roncha humana por la cantidad de moscos que había; también una vez me quedé dormido en la calle durante el Festival Cervantino en Guanajuato; cabe mencionar que yo andaba más beodo que la Chupitos y la verdad fue una experiencia espantosa.
8)8) ¿Saben lo que es vivir sin productos de belleza? Yo creo que no, ya que lo que hoy conocemos como vanidad, viene muy de la mano con nuestra civilización, ¿A qué me refiero con lo anterior? Vamos por partes:
Imaginemos una familia de hombres de la edad de piedra, la belleza física no es un bien muy preciado que digamos, ya que lo que cuenta ahí es la capacidad de supervivencia que tiene el individuo, tal vez la única vanidad que se manifieste en una sociedad de ese tipo sería la del cazador ufanándose de haber capturado muchas presas, pero vanidad al estilo Cosmopólitan, lo dudo mucho.
Voy a lo siguiente, los seres humanos en la actualidad hemos sido criados desde que nacemos para desarrollar nuestro ego en todo su esplendor, luego entonces nuestra vanidad al ser potencializada nos vuelve individuos que no soportamos hacernos viejos, ni andar despeinados, ni apestar a varios días sin baño, ni tener la barba hecha un desmadre, ni tener pelos en la bisagra (en el caso de las mujeres), ni muchas cosas; en realidad no podríamos vivir aislados por una simple cuestión de vanidad.
9) No podemos vivir aislados, por la simple razón de que necesitamos al otro: Siempre he pensado algo, pero ¿Acaso no necesitamos de el consenso para poder estar seguro de que lo que percibimos es real? ¿Acaso no son los otros los que no dicen que la realidad existe? ¿Acaso no necesitamos de otros para darnos cuenta del paso del tiempo? ¿Por qué tenemos a un montón de individuos recordándonos nuestra edad cada cumpleaños? Muchos cuestionamientos sin duda, en fin, esto es todo con respecto a la civilización.
Por cierto, no sé si se habrán dado cuenta, pero por accidente publiqué un post incompleto.
************
Muchas veces me he puesto a pensar en todas la veces que he hecho el ridículo, jajaja, creo que muchas, en serio luego el humorismo involuntario es algo que se me da muy bien y con el paso de los años, he llegado al punto de aceptarlo tan bien, que hasta disfruto ser un bufón.
Es más hasta tengo una musiquita que queda muy bien para esos momento de estupidez y bueno sólo queda invitar al lector a que se acuerde de esos momento y procure reírse un rato de sí mismo.
En fin retomemos el tema de la adicción a la civilización:
7) ¿Alguna vez han tratado de dormir, en la intemperie? No me refiero a dormir en un Sleeping Bag ¡No! Me refiero a dormir, así, sin nada ¿Se dan cuenta de lo maravilloso que es dormir en un colchoncito, con unas cobijitas acá bien rico?
Yo en algunas ocasiones me he quedado dormido en la playa y no ha sido tan malo, salvo en una ocasión que amanecí siendo una roncha humana por la cantidad de moscos que había; también una vez me quedé dormido en la calle durante el Festival Cervantino en Guanajuato; cabe mencionar que yo andaba más beodo que la Chupitos y la verdad fue una experiencia espantosa.
8)8) ¿Saben lo que es vivir sin productos de belleza? Yo creo que no, ya que lo que hoy conocemos como vanidad, viene muy de la mano con nuestra civilización, ¿A qué me refiero con lo anterior? Vamos por partes:
Imaginemos una familia de hombres de la edad de piedra, la belleza física no es un bien muy preciado que digamos, ya que lo que cuenta ahí es la capacidad de supervivencia que tiene el individuo, tal vez la única vanidad que se manifieste en una sociedad de ese tipo sería la del cazador ufanándose de haber capturado muchas presas, pero vanidad al estilo Cosmopólitan, lo dudo mucho.
Voy a lo siguiente, los seres humanos en la actualidad hemos sido criados desde que nacemos para desarrollar nuestro ego en todo su esplendor, luego entonces nuestra vanidad al ser potencializada nos vuelve individuos que no soportamos hacernos viejos, ni andar despeinados, ni apestar a varios días sin baño, ni tener la barba hecha un desmadre, ni tener pelos en la bisagra (en el caso de las mujeres), ni muchas cosas; en realidad no podríamos vivir aislados por una simple cuestión de vanidad.
9) No podemos vivir aislados, por la simple razón de que necesitamos al otro: Siempre he pensado algo, pero ¿Acaso no necesitamos de el consenso para poder estar seguro de que lo que percibimos es real? ¿Acaso no son los otros los que no dicen que la realidad existe? ¿Acaso no necesitamos de otros para darnos cuenta del paso del tiempo? ¿Por qué tenemos a un montón de individuos recordándonos nuestra edad cada cumpleaños? Muchos cuestionamientos sin duda, en fin, esto es todo con respecto a la civilización.
Por cierto, no sé si se habrán dado cuenta, pero por accidente publiqué un post incompleto.
************
Muchas veces me he puesto a pensar en todas la veces que he hecho el ridículo, jajaja, creo que muchas, en serio luego el humorismo involuntario es algo que se me da muy bien y con el paso de los años, he llegado al punto de aceptarlo tan bien, que hasta disfruto ser un bufón.
Es más hasta tengo una musiquita que queda muy bien para esos momento de estupidez y bueno sólo queda invitar al lector a que se acuerde de esos momento y procure reírse un rato de sí mismo.
***********
Anteriormente les comenté que amo la música clásica, bueno el día de hoy les quería compartir una canción muy chida, es una marcha fúnebre que fue usada de forma magistral por Wendy Carlos para musicalizar la película A Clockwork Orange (La Naranja Mecánica), esta es la versión original.
*******
Y ya, este es el post completo, disculpen por publicarlo a la mitad, pero bueno, supongo que andaba en la pendeja total.
